Uno de los eventos gallegos que más cosas pone sobre la mesa y además cuenta con un cartel atractivo para gran variedad de paladares. Descubre por qué el Festival de la Luz es diferente a los demás y un ejemplo a seguir.

Un poco de historia:

El Festival de la Luz celebra su sexta edición en Boimorto. La localidad natal de Luz Casal y uno de los lugares con más encanto del Norte de Galicia. Una iniciativa que se gesta en la idea de establecer un puente entre generaciones, dar salida a nuevos proyectos musicales y artísticos y apoyar causas benéficas.

La cosa funcionó bien. Con el apoyo de la propia Luz Casal (curiosamente cabeza de cartel en su propio Festival) y basándose en un concepto de cercanía con los asistentes, el evento cobró una nueva dimensión. Las 5.000 personas que tuvieron la suerte de asistir descubrieron que se podía hacer un Gran Festival sin perder el calor y cercanía de lo familiar, ofrecer actividades distintas y cubrir un gran rango de gustos, necesidades y edades.

Era el año 2012, también conocidos por algunos como el año del gran cambio. Un gran cambio que tenía como protagonista a la luz, y que, en medio de la más profunda crisis, albergaba un hálito de esperanza para gente que creía en un nuevo mundo basado en el amor, la cooperación y la energía positiva. El Festival de la Luz se convierte, casi sin quererlo, en estandarte de este movimiento.

6 años después:

Han pasado ya 6 años desde aquel prometedor inicio. Su filosofía no ha cambiado, se ha hecho más fuerte, más estable y ha convertido al evento en uno de los imprescindibles en el calendario. Su ecosistema se ha ido haciendo más grande, aprovechando cada centímetro de creatividad, enlazando actividades de corte artístico  y fortaleciendo vínculos entre todas las áreas.

 

Su influencia se ha extendido a todo el año, con propuestas como “cultivando”, donde se han citado más de 60 bandas para presentar sus proyectos y maquetas generando todo un escaparate musical y dando a los jóvenes la oportunidad de compartir escenario con las leyendas que desfilan por el Festival de la Luz cada año.

No se queda sólo en lo musical; “Cultivando” se expande al deporte y el diseño, ofreciendo la oportunidad de formar parte del corazón del festival a todo tipo de creadores y amantes de la vida sana.

La gastronomía, la ecología e incluso la horticultura tienen su espacio en el Festival de la Luz, encajando su idea de “ecológico y sostenible” en su mercado, donde luce el producto gallego como protagonista. Allí se puede aprender y disfrutar de los mejores platos de primera mano directos de su manufactura y siempre recogidos con procesos que respetan el medio ambiente y sin adulterar. Con espacio musical entre los diferentes puestos: musica, también sin adulterios, con la idea de apoyarse en los espacios del mercado y de dar color a la fiesta de los sentidos.

Familiar:

Su propuesta para toda la familia se hace patente en su variado catálogo musical, pero, al margen de ésta, presenta las clásicas actividades para familias, con sus carreras de sacos, juegos populares, hinchables, talleres de creación para los más pequeños… Y además en esta edición hay un programa infantil de órdago con teatro, música, cuentacuentos… que dará un punto de color al Festival. Con hasta 12 propuestas artísticas enfocadas a los niños; algunos de ellos considerados de los mejores especialistas en materia infantil como:

Pequeno Cabaret Infantil, A Gramola Gominola, O Capitán Garfio, Max e Lea, Brais das Hortas, As Fedellas, AsacoCirco, Zas & Cañotas, Susa Herrera

Un cartel de lo más variado:

Llama la atención la cantidad y variedad de bandas. Estrellas del rock como Rosendo, Siniestro Total o Mago de Oz mezclados con New Age como Aries  o el humor de No me pises que llevo chanclas. Gran presencia de grupos gallegos con clásicos como Terbutalina, Eladio y Los Seres Queridos, De Vacas… Y grandes de la escena internacional como Dr. Feelgood.

Buenas dosis de Folk y hasta bandas de versiones como The Funkles (Beatles) o Riff Raff (ACDC) hacen difícil no encontrar algo que satisfaga cualquier apetito musical para quien se decida por Boimorto los días 8, 9 y 10 de septiembre.

Benéfico:

Si hay algo que distingue al Festival de la Luz es su labor benéfica, que aporta cada año a una nueva causa un gran impulso que le permita desarrollarse. Especialmente centrados en la investigación médica, este año destinarán una buena parte de sus beneficios a ONCOMET. El Grupo de Oncología Médica Traslacional del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), liderado por el Dr. Rafael López López que centra sus estudios en la investigación de la metástasis y la lucha contra el cáncer. 

Por todo esto, su excelente organización, su labor para exaltar el producto gallego, sus instalaciones y un cartel de lo más atractivo, no podemos hacer otra cosa que recomendar acudir al Festival de la Luz un año más. Un festival que realiza una gran labor a muchos niveles y se ha convertido, por derecho propio, en uno de los eventos más atractivos del verano en Galicia. Os dejamos por aquí el enlace a las entradas por si os ha picado el gusanillo y, como siempre, nos vemos en los conciertos.

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